Rehabilitación oncológica del adulto mayor.

Autores: Quesada Garro JC, Uclés Villalobos V.

La rehabilitación en cáncer se define como las intervenciones realizadas por el equipo de rehabilitación  para disminuir las posibles secuelas físicas y psicológicas, aliviar el dolor, favorecer la reinserción-reintegración a las actividades laborales, sociales y familiares de los pacientes, vivir con dignidad, así las neoplasias han pasado a ser las grandes causales de  morbimortalidad; esto se correlaciona con el hecho de que la edad se considera el principal factor de riesgo para padecer  de cáncer y las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer. Por otro lado, se han descrito varias teorías que podrían favorecer  el desarrollo de tumores en la vejez. Las carencias de zinc y de selenio también podrían favorecer la aparición de neoplasias y las alteraciones del sistema   inmunitario y radicales   libres.

La evaluación Fisiátrica del adulto mayor con cáncer en la cual se determina la capacidad funcional de esta persona, determinando su nivel de independencia, necesidad de ayudas técnicas para la movilidad, equipo adaptado así como la historia de caídas. basado en la valoración funcional y la comorbilidad para así determinar las mejores intervenciones posibles en el adulto mayor oncológico.

Esta evaluación incluye aspectos de salud, funcionalidad, comorbilidades, nutrición, estado cognitivo, psicológico, polifarmacia, red de apoyo, estado económico y condiciones geriátricas.  Esta evaluación divide a los pacientes en tres categorías. Robusto (Fit), Pre-frágil (vulnerable) y frágil.

Las estrategias en rehabilitación están dirigidas a entrenar al paciente para utilizar la función residual o desarrollar técnicas compensatorias. Existe riesgo de eventos óseos adversos se debe realizar una evaluación y monitorización en los pacientes con enfermedad ósea metastásica constante

La evidencia demuestra que la terapia física y el ejercicio disminuyen el dolor y mejora la fatiga en los pacientes con cancer, el masaje produce reducción y control del dolor en un 66% de los pacientes es una medida efectiva para mejorar la calidad de vida en pacientes con cáncer en fase terminal y mejora la funcionalidad en los pacientes con dolor cervical. Los medios   físicos   que   pueden    contribuir    en   la modulación del dolor, reduciendo la necesidad de medicación analgésica y sus efectos secundarios. El uso del calor en pacientes con cáncer es controvertido. Algunos autores refieren que este tipo de estímulos puede aumentar el crecimiento tumoral y la diseminación metastásica; otros investigadores refieren que hay disminución del dolor sin eventos adversos, concluyeron que ante la ausencia de evidencia que contraindique claramente el uso de esta técnica, el calor superficial puede ser utilizado como método de  control del dolor en pacientes oncológicos. La estimulación eléctrica transcutánea ( TENS) de gran utilidad en el control de dolor en el contexto del paciente paliativo pero no se encuentra el suficiente número de estudios.

La calidad de vida de los pacientes con cáncer es un proceso de adaptación que está influenciado por características médicas y sociodemográficas que facilitarán o dificultarán la adaptación a la enfermedad.

Fuente: Revista Clínica de la Escuela de Medicina UCR-HSJD 1 2018 V.8 N.3: 1-10 ISSN-2215 2741

Artículo recomendado por Dra. Gudelia. Referente AMLAR-RES Bolivia

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