¿Cómo debiese prepararse la comunidad rehabilitadora ante COVID-19?

Ante una pandemia que nos está afectando a todos en nuestros países, hospitales, y unidades de rehabilitación, se han publicado y difundido recomendaciones para la prevención, diagnóstico y manejo del paciente COVID-19, pero sobre recomendaciones específicas para rehabilitación hay menos información disponible. Por ello, la revista Archives of Physical Medicine and Rehabilitation publicó recientemente el artículo How Should the Rehabilitation Community Prepare for 2019-nCoV? (¿Cómo debiese prepararse la comunidad rehabilitadora ante COVID-19?) en donde resumen recomendaciones para nuestra comunidad enfocada a los profesionales y ambientes de rehabilitación.

Entre los puntos destacados se menciona como desafío evitar el desacondicionamiento del paciente en rehabilitación si se encuentran en cuarentena, para lo que se recomienda continuar en domicilio los últimos ejercicios prescritos y solo acudir al centro de rehabilitación si las medidas locales lo permiten y si se implementa un protocolo de tamizaje de síntomas a la entrada del recinto, de equipamiento de protección personal y de apropiada desinfección del ambiente. Además mencionan que la evidencia ha favorecido a las intervenciones por telerehabilitación en el accidente cerebrovascular, las cuales tendrían efectos equivalentes a la terapia presencial en aspectos motores, cognitivos y anímicos. Aún así, falta mayor evidencia sobre la telerehabilitación en otras condiciones médicas.  Sin embargo, la telerehabilitación tiene la ventaja de permitir una supervisión remota sin riesgo de exposición al virus.

Cuando ya se ha establecido la transmisión local del virus, en una región o país, los trabajadores de salud debiesen utilizar el equipamiento de protección personal (mascarilla, guantes, delantal, escudo facial, etc.) El nivel de protección se deberá ajustar según el riesgo de infección de acuerdo a los protocolos de cada hospital o unidad. La administración hospitalaria por su parte deberá contar con suficientes insumos de protección para el personal, para varios meses. El personal además deberá educarse y entrenarse en la correcta colocación y desecho del equipamiento de protección.

Otro aspecto a considerar, es en relación al ambiente y equipamiento. La persistencia ambiental del coronavirus varía con la temperatura, humedad, tipo de superficie y carga viral. El coronavirus podría persistir en superficies inanimadas en una habitación con temperatura y humedad ambiente hasta por 9 días, pero se puede inactivar eficientemente con medidas de desinfección: con 62-71% de etanol o 0.5% de peróxido de hidrógeno o 0.1% de hipoclorito de sodio por 1 minuto. Es importante prestar atención al control de la desinfección de superficies en conjunto con los expertos locales considerando los recursos disponibles.

Así como es fundamental mantenernos actualizados acerca del COVID-19, es importante mantener actualizado al personal acerca de las nuevas políticas, protocolos y situación local, la cual se encuentra en evolución día a día. Siempre manteniendo los canales de comunicación fluidos y bidireccionales.

El artículo completo, en inglés, es de libre circulación y se encuentra en el siguiente enlace:

https://www.archives-pmr.org/article/S0003-9993(20)30153-2/pdf

Reseña escrita por Dra. Constanza Leal (Residente Universidad de Chile)

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