Revisión sistemática y metanálisis de las inyecciones no quirúrgicas de plasma rico en plaquetas en hombro para patología del manguito rotador

Autores: Mickey Lui, Wendy Shih, Nicole Yim, Murray Brandstater, Majid Ashfaq, Duc Tran.

En los últimos años se ha incrementado el uso terapéutico de biológicos, como las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) para el manejo de múltiples lesiones musculoesqueléticas, incluidas las del manguito rotador.

El PRP es un concentrado autólogo de plaquetas, de factores de crecimiento y de factores de señalización celular, que tiene el potencial de mejorar la reparación de los tejidos mediante la estimulación de la síntesis de colágeno y de la angiogénesis, disminuyendo el dolor por activación de las vías antiinflamatorias y antibacteriales mediadas por los macrófagos.

Esta es la primera revisión sistemática y metaanálisis diseñados para evaluar la eficacia de las inyecciones no quirúrgicas del PRP para lesiones del manguito rotador.

Métodos:

Se incluyeron estudios clínicos donde se aplicaron inyecciones de PRP para el tratamiento de la lesión del manguito rotador, con el objetivo de evaluar la eficacia en la disminución del dolor (medida por la Escala Visual Análoga y el arco de movilidad en flexión y abducción de hombro). Dos autores realizaron la búsqueda de forma independiente y se evaluó el riesgo de sesgo mediante las herramientas de Cochrane Collaboration para los estudios aleatorios y la lista de chequeo modificada de Downs y Black para los estudios no aleatorizados.

Finalmente, se incluyeron seis publicaciones que cumplían los criterios de inclusión para este estudio: tres estudios aleatorizados controlados (uno artículo ciego, dos artículos doble ciego) y tres estudios no aleatorizados no controlados, los cuales incluían evaluaciones entre tres y doce meses posteriores a la aplicación.

Resultados:

Los estudios aleatorizados concluyen que las inyecciones no quirúrgicas de PRP no proveen un beneficio adicional comparado con la rehabilitación basada en el ejercicio. Los estudios no aleatorizados sin grupos control reportan beneficios en mejoría del dolor, arco de movilidad y función respecto a la evaluación inicial. Sin embargo, la falta de estudios con un adecuado grupo control no permite una conclusión clara. Los autores muestran, de acuerdo con los hallazgos, la posible reducción estadísticamente significativa del dolor y la mejoría de la flexión de hombro, sin ser superior a la terapia física y rehabilitación basada en ejercicio, e incluso de acuerdo con la evolución natural de la lesión. Además, los resultados deben ser interpretados con cautela ya que no existe un consenso homogéneo respecto al protocolo de aplicación, método de preparación, número de inyecciones, concentración ideal de plaquetas y leucocitos, así como del uso de agentes activadores de plaquetas.

Conclusión

Los autores consideraron que las inyecciones no quirúrgicas de PRP no proporcionan beneficio adicional al compararse con el manejo estándar, la terapia física o la rehabilitación basada en el ejercicio. Además se carece de estudios de alta calidad con estándares de aplicación homogéneos, por lo que se requiere mayor investigación al respecto.

Disponible en PM&R Journal, noviembre 2020.

DOI: https://doi.org/10.1002/pmrj.12516

Redactado y editado por Kenia Cruz Bastida, Residente referente AMLAR res, México.

Residente de Medicina Física y Rehabilitación , Tercer año, Universidad de La Sabana, Chía, Colombia. Referente AMLARres Colombia

1 Comment :

  1. Alrededor de 2/3 de los desgarros del manguito rotador son asintomáticos (https://dx.doi.org/10.1016%2Fj.jor.2013.01.008). Ya que el hombro es una estructura muy compleja, tiene muchas formas para compensar a un tendón desgarrado, y por ello muchos convivimos con lesiones del manguito rotador sin darnos cuenta (sin presentar dolor ni limitación funcional). Como médicos especialistas en medicina física y rehabilitación, no deberíamos estar enfocándonos en el daño (es decir, tratar de “reparar el tendón”, como lo hacen los médicos ortopedistas y traumatólogos), sino en la deficiencia y en la discapacidad. De este modo, el paciente puede quedarse con su tendón dañado (“desgarrado o roto”), pero con un adecuado manejo del dolor (tratando la deficiencia) y rehabilitando los movimientos del hombro al compensarlo con los otros tendones y músculos indemnes para que pueda retomar sus AVDs (tratando la discapacidad), los resultados terapéuticos son muy satisfactorios, tal y como menciona el artículo presentado por la Dra. Kenia. Veo con preocupación muchos colegas que se están enfocando en el diagnóstico y tratamiento del daño, pero que están descuidando el estudio y el diagnóstico de la disfunción (en este caso, las alteraciones biomecánicas y posturales de la cintura escapular, la inervación y la sensibilización segmentaria que agrava el dolor en el miembro superior, entre otros). No debemos de olvidar que nuestra fortaleza como especialidad es el tratamiento de las deficiencias y discapacidades, y que la gran mayoria de trastornos musculoesqueléticos mejora sin necesidad de cirugías o del tratamiento del daño. Éstos pacientes deberían ser manejados por el Fisiatra en primera instancia, dejando solo para algunos casos puntuales el manejo ortopédico y traumatológico.


Deja un comentario :

* Your email address will not be published.

* Your email address will not be published.